Disfunción temporomandibular (ATM): ¿qué es?

Disfunción temporomandibular (ATM)

¿Has sentido molestias al masticar, cómo si tu mandíbula se fuera a desprender o algún chasquido y/o presión extraña al hacerlo? Si es el caso, es probable que estés pasando por un problema llamado Disfunción temporomandibular (ATM).

Por lo general, cada ser humano dispone de dos articulaciones temporomandibulares. Estas se pueden encontrar al frente de nuestros oídos o a cada lado de la cabeza.

Cada articulación está formada por la unión de discos cartilaginosos, fluidos sanguíneos, nervios, músculos, ligamentos y, más que nada, por nuestras piezas dentales.

Dicha articulación es muy necesaria en nuestra vida diaria debido a lo mucho que la utilizamos, ya que nos ayuda a llevar a cabo ciertas funcionalidades especiales como hablar, masticar y hasta bostezar. Increíble, ¿no crees?

Cuando esta articulación no funciona como debería puede desencadenar ciertos trastornos bastante molestos y dolorosos. Sin embargo, no tienes de qué preocuparte, ya que más del 80 % de los casos que atendemos en el Centro Médico y Quirúrgico CEMEQ son de este tipo, lo que no permite ofrecerte toda la ayuda que puedas necesitar.

Si te sientes identificado con este tema y quieres saber un poco más, te invito a que sigas leyendo. ¡Vamos a por ello!

¿Qué es la articulación temporomandibular?

Antes de entrar en contexto, es necesario que tengas conocimiento acerca de este término, puesto que cuando hablamos de la ATM hacemos referencia a la articulación que está formada por una unión entre la parte superior de la mandíbula y el hueso temporal de nuestro cráneo.

Esta unión actúa como un pernio movible que se encarga de cumplir con ciertas funcionalidades esenciales para nuestro organismo. La misma realiza tres tipos de movimientos: hacia arriba y abajo, hacia delante y hacia atrás, y hacia ambos lados.

En algunos casos puede presentar molestias por la dificultad que pueden producir los movimientos que ejecuta, provocando en sí la disfunción temporomandibular.

Esta disfunción suele afectar a aquellas personas que acostumbran contraer o apretar de manera inconsistente la mandíbula, como acostumbra a ser en los casos de bruxismo.

Cuando esta empieza a presentar problemas, puede desencadenar dolores de cabeza, faciales, presión y/o sonidos como chasquidos, además de provocar que la misma varíe su posición idónea y no funcione con normalidad.

En ciertas ocasiones la molestia y el dolor que provoca la disfunción ATM suele ser temporal y puede controlarse con atención autoadministrada o por sí sola.

¿Qué funcionalidades impide realizar la disfunción temporomandibular?

Generalmente esta articulación nos permite abrir y cerrar la boca sin ningún problema, como también nos ayuda a realizar las siguientes funciones: digerir, morder, hablar, respirar, bostezar y gesticular.

Cuando esta articulación no funciona como debería o existe alguna alteración que pueda perjudicar el desplazamiento de la misma, suele generar problemas a nuestro organismo. Por lo general, este dolor se debe a ciertos trastornos realmente molestos e incómodos, los cuales se muestra a continuación:

  • Incomodidad miofascial: suele generar molestias en los músculos que controlan los movimientos de la articulación.
  • Anomalía interna: se crea por algún movimiento irregular en los discos situados en el cóndilo o la mandíbula.
  • Alteraciones degenerativas e inflamatorias en la ATM.

¿A quién puede afectar la disfunción ATM?

En el Centro Médico y Quirúrgico CEMEQ nuestros especialistas han atendido a numerosos pacientes con edades comprendidas entre los 30 a 34 años que sufren esta patología. Por lo general, esta anomalía suele afectar más a mujeres que a hombres.

¿Qué factores pueden desencadenar la disfunción temporomandibular?

Después del famoso dolor de muela, los problemas relacionados con la disfunción ATM se encuentran en el segundo lugar de los orígenes más comunes de las dolencias faciales. Generalmente, el origen de este problema resulta un poco difícil de determinar. Sin embargo, suele ser generado por los siguientes factores:

  • Alteraciones congénitas, como pueden ser hipo, neo, apla e hiperplasia u osteoartritis.
  • Maloclusiones: una vez que se desequilibra la oclusión dental puede ocasionar molestias musculares, dolor de cabeza e incluso, con el pasar del tiempo, hasta disfunciones mandibulares. 
  • Inconvenientes del cóndilo-disco, desencadenando complicaciones anatómicas, condilares y movimiento y luxaciones del disco mandibular.
  • Luxaciones condilares: pueden generar una desunión sin o con movilización del disco mandibular. A su vez, tienden a ser causadas por una abertura bucal desmesurada y no tratada, provocando mucho dolor y cierta complejidad al momento de cerrar o abrir la boca.
  • Alteraciones musculares, como el dolor miofascial o contracciones, entre otros. 
  • Problemas bucodentales: una vez que se genera una pérdida dental el hueso maxilofacial empieza a deshacerse. Si no es tratado a tiempo puede ocasionar también inconvenientes en las articulaciones. 
  • Golpes fuertes en las piezas dentales, ocasionando fracturas o desgarre en las mismas. 
  • Pérdida del movimiento articular: en determinados casos la aparición de esta anomalía suele ser originada por una lesión o una infección. Sin embargo, puede también ser un efecto contraproducente de la artritis reumatoide.
  • El estrés o la depresión son otro inconveniente con la posibilidad de provocar efectos físicos alrededor de la articulación.
  • Patologías metabólicas y neurológicas.
  • Infecciones.
  • Sobrecarga física.

¿Cómo sé si tengo disfunción temporomandibular?

Por lo general, las personas que padecen disfunción temporomandibular pueden sentir una molestia o incomodidad en los músculos alrededor de la misma. Así como que también pueden tener otros síntomas que te mostramos a continuación:

  • Incomodidad:
  • Facial, mandibular o en el cuello.
  • En la frente o las orejas.
  • A uno o ambos lados de la cabeza, acentuándose mayormente al rechinar las piezas dentales o a causa del bruxismo.
  • En los músculos o las articulaciones que rodean o forman la mandíbula.
  • Al momento de tragar o al abrir y cerrar la mandíbula.
  • Movimientos limitados de la mandíbula.
  • Rigidez y presión mandibular.
  • Maloclusiones dentales.
  • Contracciones musculares alrededor de la mandíbula. 

Normalmente el síntoma más llamativo de la disfunción ATM tiende a ser el sonido de chasquido al abrir, cerrar la boca o al momento de masticar alimentos duros.

No obstante, si esto no produce una limitación sobre el desplazamiento de la misma, no va a ser primordial implantar un procedimiento en concreto, ya que podría tratarse de una disfunción transitoria y curarse por sí sola.

¿Qué tratamientos se utilizan en la disfunción ATM?

Es importante destacar que en ciertos casos la molestia o incomodidad que suele producirse en la mandíbula puede desaparecer por sí sola sin necesidad de tratamientos. Sin embargo, en otros casos sí será necesario establecer un tratamiento personalizado según el grado de afección, las necesidades y los gustos de la persona a tratar.

Dichos tratamientos pueden variar desde simples pruebas como ingerir alimentos duros o blandos o aplicar hielo, hasta el uso de analgésicos o la instalación de dispositivos en la boca.

Sin embargo, la última palabra y decisión siempre la tendrán nuestros especialistas, ya que son quienes se encargarán de evaluar la situación de cada paciente y recomendar el tratamiento que mejor corresponda.

Por lo general, esta anomalía puede solventarse tras la aplicación de tratamientos quirúrgicos o moderados como los que te presentamos a continuación:

Tratamientos moderados

  • Férulas de equilibrio: se recomienda la utilización de estos dispositivos para equilibrar, cambiar la posición y minimizar la actividad y el dolor muscular que se produce por la constante presión mandibular.
  • Fisioterapia: algunas técnicas de fisioterapia correctas y similares a un tratamiento odontológico tienen la posibilidad de mejorar la calidad de vida de los pacientes. 

Tratamientos quirúrgicos

  • Artrocentesis: esta cirugía se realiza por medio de dos agujas intraarticulares, emitiendo un lavado para eliminar una a una las partículas microscópicas. Después de esto, se procede a inyectar una solución para contribuir con la lubricación de la articulación.
  • Artroscopia: se lleva a cabo introduciendo una cámara intraarticular con el objetivo de que se retire el tejido inflamatorio.
  • Reemplazo de articulaciones: este tratamiento se establece siempre y cuando la disfunción ATM genere una incapacidad funcional y no se consiga solventar con nada más. El mismo se basa en reemplazar la articulación por una prótesis artificial.
  • Cirugía abierta: se realiza únicamente en el caso de que el paciente presente un tumor en la articulación para que el especialista logre tener ingreso al interior y extirpar el tejido dañado.

Ponle fin y mejora tu disfunción ATM en el Centro Médico y Quirúrgico CEMEQ

En nuestro Centro Médico y Quirúrgico CEMEQ podrás encontrar especialistas altamente capacitados tanto en la estética dental como en solventar patologías dentales que puedan afectar tu salud bucodental en el largo o corto plazo, utilizando siempre los métodos más innovadores.

Lo que quiere decir que, en sus tareas cotidianas, ponen en práctica los últimos adelantos en la cirugía oral y maxilofacial, así como técnicas y protocolos quirúrgicos, con el propósito de ofrecer soluciones únicas y completamente adaptadas a tus necesidades y grado de afección.

Si has llegado hasta aquí y aún tienes ciertas dudas o inquietudes, no dudes en preguntarnos, estaremos encantados de atenderte el día y hora que quieras.

Ahora que sabes todo lo anteriormente mencionado, no esperes más y ¡Solicita tu cita ahora!